La IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo) advirtió que el aumento del precio del combustible de aviación se ha convertido en uno de los principales desafíos para la industria aérea, elevando los costos operativos y afectando la competitividad a nivel global. Antes, el petróleo costaba alrededor de 70 dólares por barril, pero ahora alcanza los 110 dólares, mientras que el combustible de aviación ha subido de 90 a entre 180 y 220 dólares.
Este incremento ha provocado un mayor impacto en las finanzas de las aerolíneas, ya que el combustible representaba cerca del 26,8 % de los costos operativos, pudiendo llegar entre 22 % y 30 % en América Latina. Esto dificulta mantener tarifas competitivas y limita el crecimiento del sector, generando presión económica en toda la industria.
Ante esta situación, se destaca la necesidad de reducir la dependencia de combustibles tradicionales y acelerar la transición hacia energías alternativas. Actualmente, solo 23 países controlan el 95 % de la producción de combustible de aviación, lo que aumenta los riesgos frente a factores geopolíticos y de suministro.
Aunque los combustibles sostenibles (SAF) son una solución clave, su uso sigue siendo bajo, con apenas un 0,8 % del total. Esto se debe a altos costos tecnológicos, falta de incentivos y competencia con otros sectores. Sin embargo, América Latina tiene una gran oportunidad de desarrollo en este ámbito si se impulsan inversiones y políticas públicas claras.
Fuente: Informe aéreo